Cómo está cambiando el fútbol la tecnología Big Data

Además del uso de dispositivos como los sensores de frecuencia cardíaca o los sistemas GPS para conocer las distancia que recorren, los jugadores de fútbol son monitoreados por distintas cámaras en los estadios. La tecnología Big Data está revolucionado el deporte y alimentado la industria en este campo

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Los clubes de fútbol utilizan la tecnología para mejorar el rendimiento de sus jugadores, preparar las tácticas contra otros equipos o realizar el seguimiento a potenciales fichajes de la cantera, o de otros equipos. Estos son algunos ejemplos recientemente conocidos:

En la última Copa del Mundo de Brasil, Alemania utilizó un sistema de entrenamiento de élite de Adidas denominado miCoach. Durante las sesiones de preparación, el equipo nacional analizaba datos fisiológicos directamente recogidos con sensores del cuerpo de los jugadores, como su ritmo cardíaco, la velocidad de reacción, la distancia recorrida o la fuerza y nivel de cansancio. Toda esa información era enviada a dispositivos móviles para que los técnicos y el cuerpo de preparadores físicos tuvieran información en tiempo real para un análisis en profundidad y la identificación de los jugadores que necesitan un descanso o que están a pleno rendimiento.

Otro ejemplo que utiliza la tecnología Big Data es el desarrollado por la empresa australiana Catapult Sports. Mediante un sistema de navegación satélite global de datos GNSS se supervisa y mide la actividad y la fatiga del jugador. Este sistema integra una procedimiento de posición local que se coloca dentro de una instalación de entrenamiento o  un estadio de fútbol. Así se rastrean los movimientos de los jugadores gracias a los sensores incluidos en la camiseta de compresión interior o sujetador deportivo que llevan cada uno.

Aunque estos mecanismos de análisis se venían usando en los periodos de entrenamiento, la FIFA, el organismo rector del fútbol internacional, emitió un informe a mediados de 2015 que aprobaba el usos de los sistemas de rendimiento y seguimiento electrónico en los partidos oficiales, siempre y cuando no pusieran en peligro la seguridad del jugador.

En vista del auge de esta tecnología, la FIFA aprobó durante la celebración del Mundial de fútbol femenino en Canadá un caso muy especial. Después de sufrir varias conmociones cerebrales, la jugadora de la selección estadounidense Ali Krieger decidió usar una protección tecnológica. El casco combina fibras de alta tensión y compuestos de protección balística que establecen un sistema de seguridad ante cualquier impacto de fuerza determinada. Así la fuerza se dispersa a lo largo de la banda frontal e impide el desgaste craneal.

Otro ejemplo. La firma italiana Deltatre sirve a la FIFA una tecnología de seguimiento visual llamada Matrics que proporciona un amplio conjunto de datos en tiempo real que conforma los mapas de calor en el campo, el número de pases completados y distancia recorrida. Además, para la Liga de Campeones, la compañía prepara la generación de gráficos en tiempo real disponible en la página web de la competición europea.

Análisis de rendimiento deportivo que sirven para la empresas de apuestas

Muchas ligas de fútbol y clubes también colaboran con Opta, el proveedor líder de datos de los deportes de fútbol. El análisis de esta compañía determina cada acción de un jugador en una zona específica en el campo, sin importar si tiene la pelota o no. El mecanismo de exploración de datos también es usado por empresas de apuestas en internet, como William Hill o SkyBet que elaboran sistemas de puntuación  que influyen en las cuotas.

Por último destacar el trabajo estadístico de la firma Oulala Games. Mediante una matriz matemática ha elaborado un sistema de puntuación de diversos parámetros muy eficiente. La plataforma estudia gracias a un sofisticado algoritmo los aspectos de rendimiento de cada jugador. Gracias a más de 70 parámetros se califica a cada jugador con una puntuación.

Un comentario sobre “Cómo está cambiando el fútbol la tecnología Big Data”

  1. El futuro ya está aquí, y el futuro se llama Big Data. Ya sea para determinar el rendimiento deportivo, para proteger la salud de los atletas con problemas muy concretos o para perfilar las tácticas a utilizar en función del rival a enfrentarse, el Big Data abre un amplio abanico de posibilidades al ámbito deportivo. Una “simbiosis” que sin duda será fructífera y de la cual debemos sacar el mayor partido posible.
    ¡El mundo del deporte está de enhorabuena!

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